Convivir con la diabetes es el pan de cada día de miles de personas en todo el mundo que tienen que interrumpir su rutina para realizar los rituales médicos que esta enfermedad requiere.
Desde Clínica Felipe Basas, y como muestra de apoyo al Día Mundial de la Diabetes del próximo 14 de noviembre, queremos aportar nuestro granito de arena en esta lucha y compartir contigo qué tipo de cuidados necesitan los pies de diabéticos. Porque la diabetes también afecta a los pies, ¡y mucho!
La principal debilidad de los pies de diabéticos es que, debido a la falta de sensibilidad, cualquier herida, golpe o pequeña patología puede derivar en algo mucho mayor, por lo que es altamente recomendable observarse los pies en busca de grietas o ampollas. Esto, además de ayudarte a prevenir daños futuros, te será muy útil para conocer el estado de tus pies y actuar en consecuencia.
Si los pies de diabéticos son especialmente susceptible a heridas y golpes, es más que lógico adoptar ciertas medidas para que esto no ocurra.
La falta de sensibilidad en los nervios puede hacer que pises cualquier cristal u objeto punzante y no te des cuenta, y esto acabar en una infección grave. Nunca debes andar descalzo, ni si quiera en casa.
Como ocurre con cualquier tipo de patología relacionada con los pies, el calzado es un elemento fundamental que debes tener muy en mente. Para los pies de diabéticos se recomienda utilizar calzado que se ajuste al pie, pero que deje suficiente espacio a los dedos. El uso de calcetines es obligatorio en todo momento.
También debes revisar todos los días el interior de tus zapatos y asegurarte de que no haya partículas que puedan dañar tus pies, como piedras pequeñas o arena.
Tanto las uñas como el momento de cortárselas son factores que pueden provocar heridas en los pies de diabéticos. Evita uñas excesivamente cortas o demasiado largas y, cuando vayas a cortártelas, intenta que sea después de bañarte y procura usar una tijera de punta roma. Si ves que no puedes garantizar un corte limpio y seguro, siempre puedes acudir a un podólogo.
Lava tus pies diariamente con agua templada -entre 32 y 35°C- para evitar quemaduras. Ten en cuenta que la piel demasiado blanda o macerada es mucho más débil, algo fatal en los pies de diabéticos, por lo que no debes lavarlos durante más de 5 minutos. Además, debes utilizar una esponja y jabón especiales para diabéticos -si es posible- y realizar movimientos suaves.
Sumado a esto, intenta mantener los pies cálidos en todo momento, ya que esto incentiva la circulación sanguínea.
Igual que ocurre con otros tratamientos domésticos, como explicábamos en este post sobre los remedios caseros en la fascitis plantar, la manera más garantista de cuidar y prevenir cualquier tipo de patología o lesión es mediante profesionales.
Tu cuido personal es importante, por supuesto, pero creer que el buen hacer individual es sustituto de un análisis y seguimiento médico es la causa principal de agravamiento en los pies para diabéticos.
En Clínicas Felipe Basas podrás encontrar podólogos profesionales especializados en pies de diabéticos. ¿Padeces diabetes y quieres tener unos pies perfectos y sanos? No esperes a que el problema sea más grande. Pide tu cita.