El ojo de gallo en el pie es un tipo de callo o dureza, que se produce por una acumulación de queratina en la piel por una prominencia ósea, normalmente entre los dedos del pie. Científicamente se denomina heloma interdigital y es bastante doloroso, hasta el punto el punto de poder interferir de manera muy negativa en tu día a día. Desde Clínica Felipe Basas te enseñamos cómo tratar esta callosidad y prevenir su aparición.
La acumulación de queratina que da lugar al ojo de gallo suele originarse por una fricción constante en un punto óseo concreto, en este caso, de los dedos del pie. Es muy común que dicha fricción sea fruto del roce constante de un calzado inadecuado, aunque existen otras razones, como la mala pisada o el sobreesfuerzo.
Además del ojo de gallo, existen otros tipos de callos de la familia de los helomas:
Lo primero que debes tener en cuenta si te ha salido un ojo de gallo en el pie es que el único que puede eliminarlo con garantías es el podólogo. Existen tratamientos caseros, pero no son útiles para la extracción de la queratina, y están más orientados a la prevención y alivio del dolor.
El tratamiento profesional más extendido es la quiropodia. Se trata de una eliminación indolora de las capas que conforman la callosidad, generalmente con un bisturí y realizado por podólogos. En Clínica Felipe Basa contamos con los procedimientos necesarios para su tratamiento. Desde la exeresis con bisturí, adaptación de ortesis entre los dedos o cirugía si fuese necesario.
El ojo de gallo en el pie, al igual que pasa con otras callosidades, es una patología que puede derivar de patologías dermatológicas más profundas. Una revisión periódica de la salud de tus pies te ayudará diagnosticarlos antes de que empeoren. Clínica Felipe Basa. Pide tu cita.